Una ruta por el DF en busca de los chefs que están revolucionando la cocina mexicana

En el aforismo IX que abre su eterna Fisiología del gusto, Brillat Savarin sostenía que “la invención de un nuevo plato hace más feliz a la humanidad que el descubrimiento de un astro”. En la ciudad de México descubrirá tantos sabores insólitos que se olvidará de todo lo ajeno a la mesa. Hay que hacer caso al gastrónomo Savarin. No era tonto. Sabía cuidarse: una vez se comió 144 ostras de aperitivo; y su hermana murió a los 99 años y 10 meses en la mesa de un restaurante, segundos después de gritar a la camarera: “Hija mía, me queda poco tiempo, tráeme, por favor, los postres”.

Meses

Chat de Ayuda Online