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Un fin de semana en Dublin

Un fin de semana en Dublín -o cualquier otro par de días en la capital irlandensa- son pocos días, pero te dará tiempo a ver mucho. Debido al poco tiempo, es conveniente planear con antelación los lugares a visitar y priorizar aquello que más te interesa. Y como es obvio, si quieres ver mucho hay que levantarse temprano y ahorrar todo el tiempo posible de traslados al centro de Dublín. Conseguir un alojamiento un poco más barato en una zona alejada del centro se puede convertir en un falso ahorro si eso significa emplear mucho tiempo de trayecto. Estos son algunos de los consejos que te puedo dar para aprovechar al máximo su estancia en Dublín.

Día 1 Comience por la mañana en el centro de la ciudad, en la calle O'Connell, donde podrá subir a algunos de los autobuses turísticos -los denominados Hop-On-Hop-Off Tours- que le llevará alrededor de Dublín. Las tickets para estos viajes tienen por lo general una validez de 24 horas, así que este autobús se convertirá en tu modo de transporte para todo el día.

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Acceda si es posible al piso superior de estos autobuses de dos plantas para así captar las mejores instantáneas de la ciudad a la vez que escucha los audio comentarios acerca de la historia de la ciudad. Estos tours suelen pasar por el Trinity College, por la zona georgiana de Dublín donde contemplará los edificios del gobierno, por Leinster House y los grandes parques del centro de la ciudad, Merrion Square (Archbishop Ryan Park) and St. Stephen's Green. Se recomienda bajar en una de las paradas de estos parques para pasear y tomar algunas fotos de los edificios y de las famosas Puertas de Dublín (Doors of Dublin). Luego diríjase a pie a Kildare Street, donde se encuentra el National Museum of Ireland, el cual no debe perderse y que ademas le puede proporcionar un buen lugar donde parar a almorzar. Asegúrese de ver las hordas celtas, los tesoros de los primeros cristianos, los restos vikingos y los bog bodies, en la sección Sacrificio y Reinado (Sacrifice and Kingship). Son las mejores partes del museo. Más tarde puede subir de nuevo al autobús para trasladarse un poco más allá del castillo de Dublín, concretamente en la zona de la Catedral.

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Bájese si quiere en la Christ Church Cathedral, cuya visita recomiendo. Luego, ya por la tarde, continúe su marcha en autobús. El recorrido te llevará a Kilmainham Gaol, que se trata de un monumento dedicado al sufrimiento, la miseria y al nacimiento de una nación, conmemorando el Alzamiento de Pascua de 1916 (Easter Rising), cuya rebelión permaneció siempre en la memoria colectiva de Irlanda. Sin embargo, no recomiendo la visita a la cárcel y sí dirigirse directamente (por lo general a través de Phoenix Park) al National Museum en Collins Barracks. Allí encontrarás excelentes exposiciones, tanto de la historia militar de Irlanda como de los acontecimientos de 1916 (y la guerra anglo-irlandensa). Aquí mismo podrá reponer sus fuerzas en la cafetería del museo. Después, o bien toma de nuevo el autobús hasta el centro de la ciudad o para dar otra vuelta, o bien camine hasta el otro lado del río Liffey. Todo dependerá de los planes previstos para la tarde-noche.

Y entre esos planes, ¿por qué no visitar la fábrica de cerveza Guinness? Un recorrido por esta factoría te dará una idea de la historia y de la importancia de "las cosas negras", además de ganar una pinta gratis y, tal vez, un asiento en el impresionante Gravity Bar, uno de los mejores miradores en Dublín (puesta del sol incluida si es el momento adecuado para ello). La alternativa (no necesariamente más barata) puede ser dirigirse a la zona de Temple Bar, tomar un bocado allí y luego emprender el camino hacia los famosos pubs. Decidas lo que decidas mi mayor recomendación es tomar una pinta o dos en un pub durante la noche.

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Día 2 Siempre que no te hayas excedido con las Guinness la noche anterior, será posible que puedas comenzar de nuevo tu recorrido temprano y ejercer las piernas. El inicio ideal del segundo día en Dublín sería en el Trinity College, que habrás podido observar el día anterior desde el autobús; sin embargo, ahora sería el momento idóneo para visitarlo. Puedes optar por un recorrido pausado por tu cuenta por la universidad o con uno de los grupos que se organizan normalmente en la entrada principal. Lo mismo ocurre con el Libro de Kells. Si realmente quieres verlo -así como la antigua biblioteca es una atracción en sí misma- prepárate para hacer un poco de cola. A continuación, una visita a la Biblioteca Chester Beatty es muy recomendable; se encuentra a pocos minutos en Dame Street, en los alrededores del castillo de Dublín. Una vez allí explore el Castillo de Dublín si lo desea. Otra opción sería una ojeada al peculiar Revenue Museum. O simplemente déjate llevar a tierras extrañas a través de los tesoros de la exhibición en la Biblioteca Chester Beatty. Para la hora del almuerzo, tanto la cafetería cerca de la entrada al castillo como el Silk Road Café ofrecen buena comida a precios razonables. Durante la tarde dedica tu tiempo a un programa adaptado a tu gusto. Es posible que quiera pasar algún tiempo de compras en Dublín. Otras opciones podrían ser una visita a la National Gallery of Ireland donde explorar algunos tesoros más, o bien, si viajas con niños, te gustará visitar la National Wax Museum Plus o el National Leprechaun Museum. Como ve, las posibilidades son infinitas. Ya por la noche, muchos visitantes se decantarían de nuevo por un pub, donde tomar una comida a precio razonable. Tal vez en el famoso pub musical de O’Donohue o en cualquiera de los pubs del distrito de Temple Bar. Otra alternativa sería cenar en un espectáculo, un concierto o una obra de teatro. Dublín posee una amplia oferta de ocio de calidad durante la mayoría de las noches del año. Sólo recuerda planear y reservar con antelación.

FOTOS: http://christchurchcathedral.ie http://www.guinness-storehouse.com/ http://www.dublin.es/

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