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9 consejos para tu viaje a Turquía

El que alguna vez dijo que planear un viaje era tan divertido como el viaje en sí es que no ha pasado horas y horas investigando en internet las mil y una particularidades del país que quiere visitar. Estoy seguro de que todo era mucho más fácil antes de la aparición de internet, cuando tu única opción era ir a la aventura, encomendarte a la suerte y ver por ti mismo el destino, casi sin saber qué esperar. Antes, toda la información que teníamos nos la proporcionaba la guía de viajes que comprábamos para la ocasión; ahora las opciones son ilimitadas. Para ayudaros a planificar vuestros viajes comenzamos una serie de posts con ideas rápidas que os ayuden a sintetizar todo lo que debes saber sobre un destino concreto. Hoy empezamos con 9 consejos a tener en cuenta cuando viajes a Turquía.

1. Elige cuidadosamente tu alojamiento

Estambul cuenta con toda una gama de hoteles económicos para elegir, pero yo opté por alquilar un apartamento en vez de irme a un hotel; esta opción te permite quedarte en estupendas localizaciones por un coste similar al de un hotel económico lejos de la ciudad. Los apartamentos son una excelente manera de familiarizarse con la vida de un barrio residencial turco. La web Roomorama tiene un montón de apartamentos y habitaciones que se ofrecen para alquiler a corto plazo, mientras que booking.com ofrece una mezcla de hoteles y apartamentos económicos.

Más allá de Estambul, los apartamentos pueden ser difíciles de encontrar. Sin embargo existen las pansiyons (pensiones Bed & Breakfast). Suelen ser casas muy pintorescas convertidas en pensiones que tienen el toque personal de una pequeña propiedad, con una muy buena relación calidad-precio.

2. Aprende tres o cuatro palabras

Incluso en Estambul no es fácil encontrar alguien que hable inglés y mucho menos español. Por suerte, la señalización en Turquía es similar a la del resto del mundo, por lo que las señales de tráfico, por ejemplo, no te supondrán ningún problema. Ya sea para pedir comida, preguntar por direcciones, o simplemente tener una pequeña conversación con alguien local, puedes aprender algunas frases en turco (lo cual también es muy divertido). Pequeñas frases como teh-she-kuller (gracias) y bee teer deem (que estaba delicioso) te allanarán el camino.

3. Conoce a los habitantes

El principal handicap de viajar a Turquía es sin duda el idioma, pero aun así su gente hará todo lo posible por comunicarse contigo. Me impresionó la hospitalidad y camaradería que mostraba todo el mundo, a pesar de no hablar la misma lengua. No tengas reparos, que seguro entre el español y el inglés consigues resolver esa duda que tienes. Los turcos no tendrán problema en ayudarte.

4. Haz el equipaje

Turquía es uno de los países más liberales de Asia occidental, lo que significa que mientras que todavía puedes ver a mujeres vestidas con el burka paseando por la playa, también verás un montón de mujeres elegantemente vestidas con indumentarias de estilo más occidental. En este cruce, donde Oriente se encuentra con Occidente, Turquía te da la libertad de vestirte como desees. Como siempre, intenta que tu equipaje sea ligero y, si tienes la intención de moverte mucho, escoge una mochila antes que una maleta.

El verano en Turquía puede ser complicado: el sol pega fuerte pero por la noche puedes llegar a pasar frío. Vístete por capas; puedes ir añadiendo o eliminando prendas según sea necesario. Añade también protección solar, un sombrero y gafas de sol.

5. No sólo de Kebab vive el turco

Todos conocemos el famoso kebab turco que en sus diferentes variantes se compone principalmente de carne de cordero (aunque también puede ser vaca, cabra, pollo, cerdo o pescado). También podemos optar por una versión más vegetariana de la gastronomía turca. Los componentes de la cocina vegetariana de Turquía tienen muchas similitudes con los platos de la India, como los garbanzos, las habichuelas, los fasuliye kurufrijoles (frijoles), los gözleme (masas rellenas de queso y espinacas), el pilaf (arroz marrón) y el ayran (yogur salado con mantequilla). La forma más habitual de queso es el peynir que tiene un sabor como el queso cottage.

6. Planea un presupuesto y cíñete a él

Viajar por Turquía puede ser casi tan caro como un viaje por cualquier país de Europa, a menos que te impongas un presupuesto. En Estambul puedes pagar en Euros y en Liras Turcas. Pero, como regla general, ten en cuenta que siempre será más barato pagar con moneda local. Recuerda que no tienes por qué visitar todas las atracciones turísticas sólo porque todos los demás lo hacen. De hecho, muchas veces puede ser mejor, y más económico, sentarse en un acogedor café junto al mar o experimentar un baño turco en un Hamam. No olvides que puedes cambiar tus euros por liras turcas en nuestra web o llamando al 900 103 740 para tener un tipo de cambio bueno. 

7. Ten cuidado con los timos en Estambul

Aunque por regla general la gente en Estambul es muy amable, también es común que haya indeseables que intenten timarte. Yo mismo sufrí un intento de estafa cuando una señora turca me detuvo en la acera y trató de convencerme de que le diese algo porque tenía que acompañar a su anciana madre al hospital y se había quedado sin dinero. La mujer fue lo suficientemente convincente como para que me sintiese culpable por negarme a darle unas monedas y, creedlo o no, diez minutos después, la vi devorar kebabs y echando un cigarro con su madre en un restaurante. Como todos, también he oído muchas historias de amigos-de-amigos que hicieron amistad con unos lugareños muy amables, se fueron a pasar el rato a un bar y luego se encontraron con que tenían que pagar unas excesivamente caras botellas de vino. Estas cosas son las que hacen divertido un viaje cuando se lo estás contando a tus amigos, pero está claro que en ese momento se pasa mal. Por suerte, estos timos se limitan a Estambul, así que una vez estés en el campo puedes respirar tranquilo.

8. Usa el transporte público

El transporte público en Estambul es muy completo, pero también muy complejo de entender, sobre todo el autobús. Lo mejor es que todos los viajes en autobús, tranvía o metro tienen un precio de 2,5 Liras Turcas (0,80 € aprox.) , independientemente de la distancia a la que vayas. Los taxis son también una buena opción, sobre todo pasada la medianoche, cuando el resto del transporte público cierra. Todas las grandes ciudades y pueblos de Turquía están bien conectadas por autobuses privados, y entre todos recomendaría la compañía Ulusoy que tiene una completa web llena de información. Estos autobuses suelen estar equipados con Wi-Fi gratuito, paran con frecuencia para hacer descansos y, en los viajes más largos, se sirven bebidas y aperitivos. De todos modos si no te aclaras con la web siempre puedes presentarte en la terminal de autobuses y comprar los billetes con antelación. Las distancias entre las ciudades y pueblos más pequeños están perfectamente cubiertos por los dolmus de la zona (unos minibuses), que se detienen a lo largo de todos los pueblecitos del camino dejando a la gente.

9. Ve más allá de Estambul

Antes de comenzar mi viaje a Turquía la mayoría de la gente a la que consulté sólo había visitado Estambul y, como mucho, Capadocia. Aunque los dos lugares son de una belleza incomparable, Turquía tiene mucho más que ofrecer. Especialmente bella es la zona de la Costa del Mar Muerto que combina el encanto de los pueblecitos europeos con toques del mundo asiático y árabe. Anatolia Central también presenta algunos de los paisajes más impresionantes y, por qué no decirlo, duros que podrás contemplar. El extremo noreste de Turquía es sin duda exuberante y las afueras de Capadocia son el hogar de las ruinas griegas, un lugar repleto de cavernas subterráneas vírgenes del desarrollo urbanístico. El paisaje que tendrás que atravesar en coche para llegar a estos rincones lejanos  de Turquía es otra experiencia que seguro te resultará inolvidable.

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